De las narcovalijas a JOY Airline
El regreso de Juan José Maggio con el aval del gobierno

El autoproclamado CEO de la nueva aerolínea es el mismo empresario que dejó 400 familias en la calle tras el escándalo de 2005. Su socio registró la marca en el INPI y tiene antecedentes de proyectos que nunca volaron.
Nada de lo que sucede en nuestro país ligado a las decisiones del gobierno de Javier Milei nos sorprende.
En esta ocasión, y fruto de la apertura que permite que cualquiera pueda abrir una línea aérea sin ningún tipo de respaldo, ya sea económico o de antecedentes en la actividad, es que Juan José Maggio se presenta como CEO de JOY Airline, una “nueva” aerolínea que promete conectar destinos regionales.
Un proyecto que ya fracasó: BAIA
El 3 de octubre, Eduardo Adolfo Loioco, quien fue anteriormente presidente de Buenos Aires International Airlines (BAIA) —una aerolínea creada en 2017 en el marco de la supuesta “revolución de los aviones” que nunca existió y que ni siquiera llegó a realizar un solo vuelo—, registró a JOY Airlines en el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI).
Loioco, en audiencia pública de la ANAC, había detallado en ese momento que con BAIA invertirían 136 millones de dólares y generarían 3.400 empleos directos. De más está decir que nada de esto sucedió y que todo fue parte de la estrategia para destruir la actividad.
De Volartec a Seabury: el vínculo familiar.
Pero la vinculación de Loioco con los Maggio no es nueva: ya en ese entonces, quien estaba detrás del financiamiento de BAIA era Seabury Capital LLC, fondo de inversión estadounidense que en 2015 compró la empresa cordobesa Volartec, dedicada al desarrollo de software para mantenimiento de aeronaves. Christian Maggio, hermano de Juan José Maggio, era el CEO de esa compañía.
Southern Winds y las narcovalijas.
Profundizando en Juan José Maggio, en plataformas digitales se autodenomina CEO de JOY Airline. Para quienes no recuerden quién es, fue el máximo responsable del cierre y la desaparición de Southern Winds y de la pérdida de 400 puestos de trabajo. Trabajadores que dieron una lucha histórica y que, junto a la Asociación del Personal Aeronáutico, logramos reubicar en su mayoría en distintas empresas de la actividad.
El cierre de Southern Winds se dio en 2005 tras el escándalo del contrabando de cocaína. La Guardia Civil española, en el aeropuerto de Madrid, detectó cuatro valijas con 58,5 kilos de cocaína que habían llegado en un vuelo de la compañía proveniente de Buenos Aires.
Causas que terminaron en la nada.
Cuando los vínculos y los contactos políticos y judiciales son grandes, es cuestión de tiempo para estos personajes. Maggio fue procesado por la causa denominada “narcovalijas” y, después de años, terminó siendo sobreseído. También enfrentó causas por presunta evasión impositiva y utilización de facturas apócrifas. Se sospechaba que algunas sociedades vinculadas al empresario habrían utilizado facturación falsa para justificar gastos y reducir el pago de impuestos.
Estas investigaciones se tramitaron en distintos juzgados y fueron parte de las cuestiones judiciales que vincularon a Maggio después del cierre de Southern Winds. Sin embargo, llamativamente, esos expedientes terminaron en la nada, quedaron en el olvido, las causas no avanzaron y, en su gran mayoría, terminaron prescribiendo.
Para la Asociación del Personal Aeronáutico esa historia no prescribe y queremos que todos sepan quién fue y quién es Maggio para la actividad aeronáutica. Hoy, quienes están en el poder lo traen nuevamente a la actividad facilitándole el camino, y nosotros no vamos a ser cómplices haciendo silencio. No es nuestra característica; muy por el contrario, nos caracteriza llamar a las cosas por su nombre y dar la pelea en todos los ámbitos.
Desde APA alertamos que, por los antecedentes que mencionamos, JOY Airline tiene todos los condimentos de una nueva estafa y de una nueva cortina para realizar otro tipo de actividades que entendemos podrían estar muy lejos de la legalidad.
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